A partir de los 40 años el cuerpo cambia. La masa muscular disminuye, la movilidad puede reducirse y muchas personas empiezan a sentir molestias en articulaciones como hombros, rodillas o espalda.
Sin embargo, estos cambios no significan que debas aceptar una pérdida de fuerza o capacidad física. Con el entrenamiento adecuado es posible mantener e incluso mejorar tu fuerza, tu energía diaria y tu composición corporal.
Mi enfoque se centra en el entrenamiento de fuerza adaptado para hombres mayores de 40, priorizando la técnica, la movilidad y la progresión inteligente para obtener resultados reales sin comprometer la salud de las articulaciones.