El entrenamiento después de los 40 no consiste simplemente en levantar más peso o entrenar más duro.
Se trata de entrenar con inteligencia.
Mi enfoque se basa en tres pilares fundamentales:
Fuerza funcional
Movilidad articular
Progresión controlada
Esto significa que cada ejercicio se realiza con técnica adecuada, rango de movimiento completo y una progresión adaptada a las capacidades de cada persona.
El objetivo no es solo mejorar el físico, sino construir un cuerpo fuerte, resistente y funcional para los años que vienen.