La movilidad es un aspecto fundamental del entrenamiento que muchas veces se pasa por alto. A partir de los 40 años mantener una buena movilidad articular puede marcar una gran diferencia en la calidad del movimiento y en la prevención de lesiones.
Un programa de movilidad adecuado ayuda a mantener las articulaciones saludables y mejora el rendimiento en el entrenamiento de fuerza.
Una movilidad limitada puede provocar compensaciones en el movimiento que aumentan el riesgo de molestias o lesiones.
Mejorar la movilidad permite:
realizar ejercicios con mayor rango de movimiento
reducir el estrés sobre las articulaciones
mejorar la técnica de los ejercicios
La cadera es una de las articulaciones más importantes para el movimiento humano.
Ejercicios útiles incluyen:
apertura de cadera
estiramientos dinámicos de flexores de cadera
movimientos controlados de rotación de cadera
El hombro necesita una buena combinación de movilidad y estabilidad.
Ejercicios recomendados incluyen:
movilidad con banda elástica
círculos controlados de hombro
movilidad de escápula
La columna torácica influye directamente en la movilidad del hombro y en la postura.
Ejercicios como rotaciones torácicas o extensiones controladas pueden ayudar a mejorar la movilidad en esta zona.
Trabajar la movilidad de forma regular puede mejorar la calidad del entrenamiento, reducir molestias articulares y permitir realizar movimientos más eficientes y seguros.